En la Unión Mundial de Ciegos (UMC), nuestra filosofía organizativa se centra en la inclusión, la capacitación y la defensa de las personas ciegas y deficientes visuales de todo el mundo.
Trabajamos con una visión piramidal estructurada que guía nuestros objetivos a largo plazo y nuestra planificación estratégica en ciclos cuatrienales. Nuestra visión general a veinte años prevé un mundo en el que las personas ciegas y deficientes visuales puedan participar plenamente en todos los aspectos de la vida que elijan. Esta visión se apoya en cuatro "escalas de visión" estratégicas dirigidas a lograr el reconocimiento de la UMC como la auténtica voz internacional de nuestra comunidad, mejorar las capacidades de nuestros miembros para ofrecer programas impactantes, abogar por una mayor accesibilidad en la sociedad y establecer a la UMC como la principal fuente mundial de información sobre discapacidad visual.
En el centro de nuestra filosofía cultural está el compromiso de fomentar un entorno solidario e integrador en el que se celebre la diversidad y se escuche la voz de cada individuo. Creemos en el poder de la colaboración y el respeto mutuo, valorando las perspectivas y contribuciones únicas de los diversos miembros de nuestro equipo y las partes interesadas. Nuestra ética cultural hace hincapié en la transparencia, la responsabilidad y el aprendizaje continuo, garantizando que nuestras acciones estén en consonancia con nuestros valores y contribuyan positivamente al avance de nuestra misión. A través de estos principios, nos esforzamos por empoderar a las personas ciegas y deficientes visuales en todo el mundo, defendiendo sus derechos y promoviendo una mayor inclusión social y accesibilidad.